Biden comienza a reunificar a familias migrantes que Trump separó en la frontera

Es el primer paso para revertir la política de ‘tolerancia cero’ del anterior gobierno, pero grupos defensores de los migrantes denuncian que no es suficiente.

El gobierno de Joe Biden comenzará esta semana a reunificar a las familias migrantes que su predecesor, Donald Trump, separó en la frontera. De momento lo harán cuatro, pero son más de 1,000 en esta situación.

El anuncio lo hizo el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, el domingo en una llamada con periodistas. La Casa Blanca también publicó un comunicado con los detalles de este anuncio, una promesa de la campaña demócrata.

Aunque defensores de los migrantes consideran esto un paso esperanzador, se trata de una reunificación de caracter temporal ( «un permiso humanitario») y no todas las familias separadas podrán beneficiarse de ello. La Casa Blanca asegura que es difícil encontrarlas porque el gobierno de Trump no guardó registros.

La reunificación de cuatro familias esta semana es la primera acción del grupo de trabajo que creó Biden nada más llegar al poder con este cometido. Mayorkas no explicó cómo se eligió a estas cuatro ni cómo será el proceso a partir de ahora.

Algunas familias están separadas desde 2017. Eso quiere decir que se comenzó a separar a padres e hijos meses antes de que Trump anunciara formalmente su política de tolerancia cero.

«Hay niños que tenían tres años en el momento de la separación. Hay adolescentes que han tenido que vivir sin sus padres durante sus años más formativos», explicó Mayorkas.

 

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Y añadió: » Hay madres que huyeron de situaciones extremadamente peligrosas en sus países de origen, que continúan en ambientes peligrosos en México, resistiendo con la esperanza de reunirse con sus hijos».

Trump separó a más de 5,500 familias

Grupos defensores de los migrantes estiman que Trump separó originalmente a más de 5,500 familias. Un juez federal obligó a su gobierno a reunir a miles de ellas en 2018, pero esa sentencia dejó sin amparo a muchos padres que fueron deportados antes.

Estos grupos piden ahora al gobierno de Biden que no solo les reunifique de manera temporal, que es lo que está en marcha ahora mismo. Quieren que les den un estatus legal permanente y que se les compense financieramente por el agravio de haber sido separados.

La directora ejecutiva del grupo de trabajo para la reunificación de estas familias, Michelle Brané, no se ha comprometido todavía a eso. «Lo que hemos acordado es que continuaremos reunificando a los que podamos mientras avanzamos en estas negociaciones», dijo.

Y dejó abierta la posibilidad de que más adelante «se anuncie un proceso formal más amplio», sin precisar al respecto.

Biden suspende las deportaciones durante 100 días

En su primer día como presidente, también dispuso el cese de la construcción del muro con México y la solicitud de ciudadanía para los indocumentados, entre otras medidas.

 

 

El Gobierno de Joe Biden anunció la noche del miércoles (20.01.2021) una suspensión de 100 días de las deportaciones de inmigrantes, aunque con algunas excepciones, según un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

«Durante 100 días, a partir del 22 de enero de 2021, el DHS suspenderá las deportaciones de ciertos no ciudadanos cuya deportación haya sido ordenada», detalló el secretario interino, David Pekoske, recién nombrado por Biden.

La razón, dijo Pekoske, es «garantizar» que Estados Unidos tenga «un sistema migratorio justo y eficaz centrado en proteger la seguridad nacional, la seguridad fronteriza y la seguridad pública», por lo que ordenó «revisar y reiniciar» los protocolos.

El DHS no aportó en el comunicado detalles sobre las personas que quedan excluidas de la medida de los 100 días.

Nueva ley de inmigración al Congreso

Inaugurando la que se anticipa como una nueva era en la Casa Blanca,  Biden cumplió esta misma noche su  promesa electoral de presentar en su primer día de mandato un amplio proyecto de ley de inmigración que incluye una vía a la ciudadanía para unos 11 millones de indocumentados en el país. Cuatro años después de la mano dura contra los inmigrantes del saliente mandatario, Donald Trump, el equipo de transición de Biden anunció este miércoles los detalles del proyecto de ley que el demócrata envía  hoy mismo al Congreso como parte de su compromiso de «modernizar» el sistema de inmigración, denominado «Ley de Ciudadanía de los EE.UU. de 2021». La iniciativa, que deberá recibir al visto bueno de ambas cámaras legislativas, dominadas por los demócratas, pretende administrar y proteger de «manera responsable» la frontera, mantener a «familias y comunidades seguras y administrar mejor la migración en todo el hemisferio», señaló un comunicado.

La mayor reforma migratoria

De ser aprobado, el proyecto legislativo de Biden supondría la mayor reforma migratoria desde el Gobierno del republicano Ronald Reagan (1981-1989), que legalizó a tres millones de indocumentados en 1986. No en vano, y como su nombre indica, su punto clave es ofrecer una vía a la ciudadanía en ocho años a los 11 millones de inmigrantes indocumentados que se calcula que viven en EE.UU.

Los inmigrantes podrán conseguir un estatus legal temporal que les dará la opción de alcanzar cinco años después el permiso de residencia («green card» o tarjeta verde) , si cumplen una serie de requisitos como carecer de antecedentes penales y pagar sus impuestos.

Pero un importante grupo de ellos, los menores que llegaron al país siendo niños de la mano de sus padres, también indocumentados y conocidos como «soñadores», así como los amparados por el Estatus de Protección Temporal (TPS), en su mayoría centroamericanos, y los trabajadores agrícolas inmigrantes, podrá aspirar a una residencia legal de «inmediato» y tres años más tarde a la ciudadanía, destacó la nota.

Para evitar una avalancha de inmigrantes, el proyecto de ley establece que esta medida afectaría a los inmigrantes que estén «físicamente presentes en los Estados Unidos el 1 de enero de 2021 o antes».

Deportados por Trump también beneficiados

Los deportados durante la presidencia de Trump, desde el 20 de enero de 2017, y que estuvieron físicamente presentes durante al menos tres años antes de la expulsión pueden solicitar el mismo beneficio por «unidad familiar y otros fines humanitarios», pero ya ese proceso dependerá del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), para el que Biden ha nominado al cubano-estadounidense Alejandro Mayorkas. El senador demócrata Bob Menendez anunció este mismo miércoles que encabezará el esfuerzo legislativo en la Cámara Alta por la aprobación de este proyecto de ley y lo presentará a sus colegas para conseguir un sistema migratorio «justo, humano y funcional».

Un «oscuro capítulo» se cierra

«Los últimos cuatro años han sido traumáticos para las comunidades de inmigrantes que han sufrido implacables ataques de la Administración Trump. Hoy, pasamos la página de este capítulo oscuro de nuestra historia y comenzamos el arduo trabajo de reparar el daño y reconstruir una mejor unión que refleje los valores de nuestra nación», aseguró.

En la Cámara Baja el proyecto de ley estará patrocinado por la congresista hispana Linda Sánchez, quien dijo en un tuit que se ha esperado demasiado para esta reforma, por lo que no piensa perder el tiempo para ponerse «manos a la obra» para conseguirla.

Reunificación familiar incluye a grupos LGBTQ+

Otra de las aspiraciones de la ley será la reunificación familiar, dando especial importancia a los grupos familiares LGBTQ+ y permitiendo igualmente a los inmigrantes con peticiones aprobadas de patrocinio familiar reunirse con sus seres queridos en EE.UU. de forma temporal mientras esperan por las tarjetas de residencia. También la propuesta de ley incluye una provisión que prohíbe la «discriminación basada en la religión y limita la autoridad presidencial para emitir prohibiciones futuras» y aumenta las visas de diversidad de 55.000 a 80.000.

Entre otras de sus polémicas decisiones, Trump instauró nada más llegar a la Casa Blanca un veto migratorio a los nacionales de once países con una significativa población musulmana (Eritrea, Irán, Kirguistán, Libia, Myanmar, Nigeria, Somalia, Sudán, Siria, Tanzania y el Yemen) y que incluye restricciones para Venezuela y Corea del Norte.

Muro fronterizo sin financiamiento

Para intentar lograr el necesario apoyo republicano en el Senado, Biden incluyó además nuevos recursos en la frontera, su decisión de dejar de lado la construcción del muro en la frontera con México -la promesa electoral cumplida a medias por Trump- y apostar sobre todo por la «tecnología» para acelerar la detección del cruce ilegal de mercancías y estupefacientes.

La nueva propuesta pretende de igual forma destinar fondos para mejorar el «profesionalismo» de los agentes fronterizos y crear un comité para investigar posibles «malas conductas», y busca mejorar la atención de individuos, familias y menores bajo la custodia de Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

 


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