El boxeo culpable del Parkinson de Muhammad Ali?

Seis especialistas en temas neurológicos dan su veredicto sobre si los golpes y las lesiones cerebrales sufridas por el pugilista contribuyeron a la aparición de la enfermedad. “Cuando llegué al gimnasio estaba tan ansioso que salté al ring con unos boxeadores mayores que yo y comencé a lanzar golpes salvajemente. Desde el primer momento mi nariz sangró. Mi boca estaba herida. Mi cabeza estaba atontada”.  Así narró Muhammad Ali su primera pelea en la biografía The Greatest: My Own Story. Tenía 12 años, vivía en Louisville, Kentucky, y todavía se llamaba Cassius Clay.  A partir de ese momento, el boxeador que se autodenominó “El Más Grande”, no dejó de recibir y dar golpes hasta retirarse 39 años después.  El mismo Ali calculó que le habían dado cerca de 29,000 impactos en la cabeza a lo largo de su carrera en la que tuvo 61 combates profesionales.  El neurólogo francés Jean-François Chermann, en un libro publicado en 2010 titulado Nocaut, el expediente que trastorna, incluso narraba que Ali, al término de sus entrenamientos, “se quitaba las protecciones y pedía a su sparring que le golpeara en la cabeza para demostrar que él era el más fuerte”.  En 1984, poco después de su retiro, Ali fue diagnosticado de Parkinson, una enfermedad que ataca las neuronas que producen dopamina, el químico cerebral que ayuda a controlar los movimientos musculares y a regular las emociones. Ya su cuerpo temblaba mucho y hablaba con dificultad. El hombre que hizo del boxeo una danza, no podía atarse los zapatos sin ayuda.  Pero a Ali no le gustaba señalar al deporte que lo convirtió en héroe nacional como el culpable de sus padecimientos. “Algunas personas confunden mis limitaciones con daño cerebral. Hay quienes dicen que estuve en el cuadrilátero demasiado tiempo y que el boxeo me causó estos problemas. Pero eso no es cierto. Habría tenido Parkinson si hubiera sido un panadero. No hay muchos boxeadores que tengan Parkinson, y hay un montón de personas que tienen Parkinson que nunca han visto un combate de boxeo y mucho menos han estado en uno”, escribió en 2003 en su libro autobiográfico, The Soul of a Butterfly. ¿Fueron los repetitivos golpes en la cabeza los responsables del Parkinson de Ali, cuyas complicaciones respiratorias terminaron con su vida? Los científicos todavía no se ponen de acuerdo.

El origen del Parkinson

Hay estudios que sugieren que existe una asociación entre estar expuesto a lesiones cerebrales traumáticas y un mayor riesgo a tener ‘trastornos del movimiento’ como la enfermedad de Parkinson. Pero otros, incluyendo varios recientes, no muestran relación alguna.  Michael S. Okun, director médico de la National Parkinson Foundation y presidente del Departamento de Neurología de la Universidad de Florida enfatizó a Univision Noticias que establecer relación de causalidad entre los golpes y el Parkinson en este caso podría ser un error. “A pesar de que ha sido ampliamente asumido por el público que los síntomas de Muhammad Ali son el resultado de los traumatismos craneales sufridos por el boxeo, esta valoración podría no ser precisa”, señaló. Para Okun, la principal evidencia de esto está en el hecho de que los síntomas del tres veces campeón mundial de los pesos pesados comenzaron cuando tenía 40 años, algo muy común en los tipos genéticos del Parkinson. Sus síntomas se manifestaron inicialmente en un solo lado de su cuerpo, manteniéndose asimétricos a lo largo del curso de la enfermedad, y además respondía a las terapias de reemplazo de dopamina, algo no tan común en las enfermedades neurológicas que son resultado de traumas en la cabeza.  Sin embargo, la teoría más aceptada hasta ahora es que los golpes definitivamente contribuyeron con la aparición del Parkinson, pero en combinación con otros factores como la susceptibilidad genética o ciertos elementos ambientales.  Las lesiones en la cabeza que recibió Ali pudieron haber comenzado una serie de procesos celulares, que luego dieron lugar a la liberación de neurotransmisores, que en última instancia degeneraron unas neuronas ocasionando el padecimiento.  Siguiendo esa lógica, comentó a Noticias William Brian Gormley, director del Neurosurgical Critical Care del Brigham and Women’s Hospital en Boston y profesor asociado de neurocirugía en la Harvard Medical School, “es muy posible que la enfermedad del señor Ali se remonte a su carrera en el boxeo”. Pero añade, que “también es posible que la haya desarrollado por causas no relacionadas a lesiones en la cabeza, como ocurre en otros pacientes”.1

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