El riesgo de sufrir demencia aumenta significativamente con la cantidad y la gravedad de los accidentes cerebrovasculares

De acuerdo con una investigación preliminar que será presentada en la Conferencia internacional sobre accidentes cerebrovasculares 2021 de la American Stroke Association, sufrir un accidente cerebrovascular isquémico aumenta el riesgo de padecer demencia, y el riesgo aumenta con la cantidad y la gravedad de los accidentes cerebrovasculares. La reunión virtual se realizará del 17 al 19 de marzo del 2021, y corresponde a una reunión mundial de primer nivel para investigadores y profesionales de la salud dedicados a la ciencia de los accidentes cerebrovasculares y la salud cerebral Los accidentes cerebrovasculares isquémicos son el tipo de accidente cerebrovascular programa más común y representan el 87% de todos los accidentes cerebrovasculares. Se producen cuando un vaso que suministra sangre al cerebro está obstruido. Los accidentes cerebrovasculares son la principal causa evitable de discapacidad en adultos, y la gravedad del accidente cerebrovascular es el determinante principal del resultado funcional desfavorable después de sufrirlo. “Los estudios han demostrado que los accidentes cerebrovasculares son un sólido predictor de demencia. Lo que no está claro es cómo la gravedad del accidente cerebrovascular y sufrir más de uno afecta el riesgo de padecer demencia”, estableció Silvia Koton, autora del estudio y Ph.D., MOccH, R.N., FAHA, jefa del Herczeg Institute on Aging en la Universidad Tel Aviv, y jefa del de Ph.D. en el departamento de enfermería de la Sackler Faculty of Medicine en la Universidad de Tel Aviv en Tel Aviv, Israel. “Nuestro estudio caracteriza exclusivamente el vínculo entre los accidentes cerebrovasculares y la demencia, y sienta las bases para desarrollar estrategias de prevención dirigidas a reducir el riesgo de sufrir demencia después de un accidente cerebrovascular”. Los investigadores estudiaron la información médica inicial de aproximadamente 15 800 adultos (de 45 a 64 años, inscritos del 1987 al 1989) del estudio de riesgo de ateroesclerosis en comunidades (ARIC, del inglés Atherosclerosis Risk in Communities), un estudio prospectivo en curso realizado en cuatro comunidades de EE. UU. (en el condado de Forsyth, Carolina del Norte; Jackson, Mississippi ; los suburbios de Mineápolis, Minnesota y en el condado de Washington, Maryland). Los investigadores utilizaron datos de seguimiento de tres décadas de la base de datos del ARIC, lo que incluye el período de inscripción, que comenzó en 1987, hasta el 2017, con datos recopilados tanto en consultas presenciales realizadas con varios años de diferencia como en llamadas telefónicas de seguimiento realizadas anualmente hasta el 2012 y dos veces al año hasta el 2017.

Mediante el uso de toda la información disponible en el ARIC para estudiar el vínculo entre la ocurrencia de un accidente cerebrovascular, su gravedad y la demencia, los investigadores hicieron los siguientes

  • El riesgo de demencia aumentó en función de la gravedad y la cantidad de accidentes cerebrovasculares isquémicos.
  • Los adultos que sufrieron un solo accidente cerebrovascular eran aproximadamente un 70% más propensos a padecer demencia que aquellos que no sufrieron accidentes cerebrovasculares.
  • El riesgo de demencia aumentó casi siete veces más en las personas que sufrieron tres o más accidentes cerebrovasculares durante el período del estudio, del 1987 al 2017.
  • Entre los adultos que sufrieron accidentes cerebrovasculares graves, el riesgo de padecer demencia fue casi tres veces mayor que para aquellos que sufrieron un accidente cerebrovascular menor.


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