Hispanos confían en que mejoré la economía

Desde la Gran Recesión, se duplicó el porcentaje de hispanos que dicen que sus finanzas personales disfrutan de una salud excelente o buena, algo que no ha pasado con el promedio nacional. Los hispanos son cada mes más optimistas sobre sus finanzas personales, aunque la comunidad arrastra cifras de empleo, ingresos y riqueza peores que el promedio nacional. Así lo reveló este miércoles la firma Pew Research: cuatro de cada diez hispanos dicen que sus finanzas personales disfrutan de una salud excelente o buena, casi el doble que en el peor momento de la Gran Recesión. Son mucho más optimistas que la media estadounidense, que permaneció estancada entre 2008 y 2015. El 81% cree que sus cuentas mejorarán todavía más en el próximo año, y el 72% augura que sus hijos contarán en el futuro con unas mejores condiciones financieras que las que ellos tienen en la actualidad. La firma de encuestas resalta el optimismo hispano, sobre todo al compararlo con los indicadores económicos de la comunidad. La tasa de desempleo (5.6%) y tasa de pobreza (23.6%) persisten más altas que el promedio nacional. La media de ingresos se estancó alrededor de los 42,000 dólares anuales por familia desde la Gran Recesión de 2008. Y, peor todavía, la comunidad hispana es la que más riqueza perdió desde el crash económico… y sigue perdiendo. Entonces, ¿por qué los hispanos confían tanto en el futuro económico? Mark Hugo Lopez, autor del informe, explicó a Noticias que dos causas podrían explicarlo: la población latina se concentra en estados donde la economía avanza a mayor velocidad, como Texas o California, y el desempleo, pese a seguir alto, mejoró mucho en los últimos meses. El optimismo no se contagió por igual entre todos los hispanos. Los que mejor ven su futuro financiero son los tienen estudios superiores y los que nacieron en Estados Unidos. Más complicado lo ven los inmigrantes y los que no tienen ni título de high school. Para 2016 se espera un mayor crecimiento de la economía mundial de la mano de una recuperación moderada en los mercados emergentes Expertos esperan que los precios del petróleo encuentren su piso y se estabilicen en la segunda mitad de 2016 Se espera que el Banco Central de China recorte las tasas de interés y que el Banco de Japón aumente sus compras en 2016. El año 2015 fue marcado por la caída dramática en los precios de varias materias primas, en particular del petróleo, y por la fortaleza del dólar ante varias monedas de todo el mundo ante la expectativa por un alza en las tasas de interés de la Reserva Federal. El próximo año estará marcado por el inicio de la normalización de la política monetaria en Estados Unidos, en contraste con posturas acomodaticias de otros bancos centrales importantes, además de la recuperación de los precios de algunos commodities como el oro y la continuación de la racha negativa que han presentado otros como el cobre. Para el próximo año se espera un mayor crecimiento de la economía mundial de la mano de una recuperación moderada en los mercados emergentes, que este año se vieron golpeados ante la caída en los precios de los commodities. “Esperamos que cerca de la mitad en el aumento del crecimiento global sea distribuido entre los mercados desarrollados con la otra mitad en los emergentes, en particular ante el aumento en la producción de India y la estabilización de Brasil y Rusia”, dijo UBS en su reporte de perspectivas globales. La economía estadounidense ha mostrado cifras positivas en lo que va del año. En particular, las cifras de empleo han dado más razones a la Fed para iniciar un ciclo de alzas en las tasas de interés en diciembre de este año. Apenas en noviembre, la economía estadounidense creó 211.000 nuevos empleos, cifra superior a los 200.000 puestos que esperaban los analistas. En lo que va del año, se han creado en promedio 237.000 nuevos empleos cada mes, mientras que la tasa de desocupación ha caído a 5% y los expertos de Morgan Stanley esperan que llegue a 4,5% para finales de 2016, en línea con el pleno empleo. Para 2016 se pronostica que el ritmo de creación de empleo se desacelere, aunque se espera una mayor fortaleza de los salarios, lo que implicaría un impulso más grande en el consumo. UBS espera que la economía estadounidense crezca 2,8% frente al 2,5% que se estima para 2015, mientras que Bank of America prevé que la actividad económica del país permanezca estable en 2,5%.

1

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.