Indocumentados casados con estadounidenses están dentro del millón de casos con prioridad de deportación

ICE dijo a Noticias que “trabaja con una variedad de agencias para reunir información y desarrollar pistas de investigación” y advierte que “las personas con una orden final de expulsión ya han recibido un proceso legal completo en los tribunales de inmigración y deben abandonar el país”. La detención de la inmigrante guatemalteca Lilian Calderón, ocurrida el 30 de enero en Rhode Island, puso en evidencia a otro grupo que es blanco de las autoridades migratorias: indocumentados con orden de deportación final que están casados con ciudadanos estadounidenses.

Calderón fue arrestada durante un operativo de agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) poco después de acudir a una cita con la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) durante un proceso de residencia permanente iniciado por su esposo, Luis Gordillo. Ella tiene una orden de deportación final, no ha cometido ningún tipo de crimen que la convierta en inadmisible. La presencia indocumentada sigue siendo una falta de carácter civil no criminal, reiteran abogados y activistas proinmigrantes consultados por Univision Noticias. Gordillo introdujo una solicitud I-130 a nombre de su esposa bajo el amparo de un beneficio migratorio vigente desde el 4 de marzo de 2013 (otorgado por Barack Obama), que además de cónyuges incluye a hijos y padres de ciudadanos y que fue ampliado el 29 de agosto de 2016 a todas las personas elegibles para una visa de inmigrante. Esta categoría forma parte de un grupo integrado por cerca de 1 millón de indocumentados que han recibido una orden de deportación final y que el gobierno de Trump puso en priopridad de deportación a partir del 20 de febrero de 2017.

 

El perdón de Obama

El amparo se trata de un perdón 601A que les permite, una vez autorizado, un cupo disponible de residencia legal permanente (LPR), salir del país sin el riesgo de que les aplique la denominada ‘Ley del Castigo’, asistir a una cita en el consulado estadounidense en su país de origen, recibir una visa de inmigrante, regresar al país legalmente y esperar que le llegue por correo la green card (tarjeta verde).La ‘Ley del Castigo’, una sanción aprobada por el Congreso en 1996 durante el gobierno de Bill Clinton, condena por un período de 3 años la permanencia indocumentada por más de 180 días, y con 10 años la presencia ilegal cuando pasa de 365 días. Una vez cumplido el castigo, el inmigrante debe iniciar un proceso consular para pedir una visa de entrada a Estados Unidos. El proceso puede demorar varios meses. El arresto de Calderón no es el único caso de cónyuges de ciudadanos estadounidenses arrestados durante el proceso de la green card porque tienen una orden de deportación final, sin importar el tiempo que llevan en el país.

La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés) halló otros cuatro e interpuso el pasado 11 de abril un recurso legal que tiene como objetivo “desafiar” el patrón del gobierno de “separar” parejas casadas y no permitir que los cónyuges estadounidenses de indocumentados, bajo un programa en curso, les tramiten la tarjeta verde. Las vidas de las cinco personas representadas en la demanda “han sido dañadas por la maquinaria de deportaciones del gobierno”, señala el principal grupo de derechos civiles del país. Entre los demandados se encuentran Kirstjen Nielsen (secretaria del Departamento de Seguridad Nacional –DHS-), Thomas Homan (director en funciones de la Oficina de Inmigración y Aduanas –ICE-) y el presidente Trump.

 

Un millón en la mira

“El gobierno de Trump, implacablemente, ha perseguido, detenido y deportado a tantos inmigrantes como sea posible, sin importar los costos para la unidad familiar y los derechos civiles”, dice Carol Rose, directora ejecutiva de la ACLU en Massachusetts. “En todas las cuotas, redadas y otros engranajes de la maquinaria de deportación, hay seres humanos. Hay mucho en juego aquí. Esta demanda colectiva busca justicia para todas las familias, las parejas casadas, las madres, los padres desgarrados por esta administración. Le advertimos a Trump otra vez: te veremos en la corte”. Un informe del Center for Immigration Studies (CIS) reveló en marzo del año pasado que las órdenes de deportación final no ejecutadas hasta marzo de 2017 eran 953,506, un aumento del 58% desde 2002. Y desde 2015 se agregan un promedio de 25,107 órdenes de expulsión por año. En febrero de este año, durante una comparecencia ante el Congreso en el debate sobre lo que restaba del presupuesto para el año fiscal 2018, el DHS dijo que la cantidad de órdenes de deportación finales no ejecutadas era cercana a 1 millón. El miedo a ser detenido durante una cita en el proceso para obtener la residencia por matrimonio crece a niveles “alarmantes”, indica Rebeca Sánchez-Roig, una abogada de inmigración que ejerce en Miami, Florida, y durante casi 15 años fungió como fiscal de inmigración. “El gobierno está deteniendo a personas que, históricamente, no han sido una prioridad”, explica. “Por ejemplo, los esposos con órdenes de deportación podían ir a las entrevistas de visa (también conocidas como entrevistas I-130) con la USCIS sin temor de ser detenidos. Pero muchos están siendo arrestados antes o después de esa gestión”. En caso de que el proceso de la entrevista no concluya y la persona sea arrestada, “no podrá seguir el proceso de residencia permanente legal, pues el gobierno le negará la visa. Tendrá que comenzarlo de nuevo en el extranjero”, añadió.

 

El peor escenario

Si el inmigrante en proceso de recibir la green card es detenido, como sucedió con los cinco casos contenidos en la demanda de ACLU, “es llevado ante un juez de inmigración que le concederá salida voluntaria”, advierte Sánchez-Roig. “Pero al momento en que salga de Estados Unidos tendrá prohibido regresar por un período de 3 años o 10 años por haber permanecido ilegalmente en el país”.

“Una vez que cumpla el castigo y antes de que sea capaz de regresar, tendrá que pedir una exención o perdón I-601 (perdón por causa de inadmisibilidad) en la Embajada estadounidense, un trámite más difícil de obtener que el formulario I-601A por muchas razones”, precisa. Sánchez-Roig añade que el gobierno de Trump “está tratando de reducir o eliminar totalmente los beneficios de inmigración que se ofrecen a quienes buscan estos amparos” y que se encuentran vigentes. “Creemos que se trata de continuas violaciones de la administración sobre los derechos de los inmigrantes y los ataques contra el debido proceso”, apunta. El gobierno aclara que el arresto de extranjeros, como Calderón, no se trata de una “nueva categoría” de detenciones dentro de las operaciones que se llevan a cabo. “La agencia no se dirige a aquellos que puedan estar buscando beneficios de inmigración”, aclara a Univision Noticias Joanne Talbot, vocera de la USCIS. “Cualquier sugerencia al respecto es infundada y no tiene mérito”. Pero señala que “I CE puede trabajar con USCIS en ciertos casos que pueden incluir órdenes finales de deportación no ejecutadas, según se determine caso por caso”. Respecto a los arrestos de inmigrantes llevados a cabo en oficinas de USCIS, la agencia encargada de las deportaciones asegura que “no se trata de una nueva estrategia” y precisa que, “siempre ha sido el caso” que un arresto pueda ocurrir en las oficinas de USCIS, y que sus agentes “siempre intentarán llevar a cabo un arresto en un lugar seguro como parte del compromiso con la seguridad pública y el cumplimiento humano de las leyes de inmigración”. La misma política se aplica para los tribunales de justicia, una práctica que se ha convertido en frecuente desde que Trump llegó a la Casa Blanca. “ICE trabaja con una variedad de agencias para reunir información y desarrollar pistas de investigación”, dijo a Univision Noticias Jennifer Elzea, secretaria de prensa de ICE. “Si bien cada caso se evalúa por sus propios méritos, las personas con una orden final de expulsión ya han recibido un proceso legal completo en los tribunales de inmigración y deben abandonar el país. Si optan por violar esa orden judicial, podrían estar sujetos a arresto, detención y expulsión”.

 

Voces de alarma

Si bien no existe una regla escrita que apunte directamente a los cónyuges indocumentados de ciudadanos que tengan orden final de deportación, el DHS advierte que “las personas bajo una orden final de deportación emitida por un juez, no pueden pretender desconocer el riesgo de detención y continuar con sus vidas como si ese riesgo desapareciera simplemente porque han elegido ignorar el hecho de que están en Estados Unidos. Es una violación de la ley”. La demanda de la ACLU señala que ICE opera bajo este principio sin importa que se encuentre vigente un beneficio que le concede a ciertos cónyuges indocumentados (y también a hijos y padres de ciudadanos) una “exención provisional por presencia ilegal” para salir del país y luego regresar legalmente para recibir la tarjeta verde. “Ahora hay más operativos y menos obstáculos, porque los bloqueos que impuso Obama ya no están”, dijo a Univision Noticias una fuente del gobierno conocedora de las operaciones de ICE. “Cambiaron los criterios y se incrementaron los arrestos de personas, incluso aquellas que pueden ser elegibles bajo el perdón 601A y otros beneficios incluidos en la ley de Inmigración”.

La fuente, que pidió mantener su nombre en reserva, dijo que ahora “todas las órdenes de deportación vigentes son prioridad”. E indicó que, “todavía pueden tener oportunidad de obtener un waiver (perdón). La única oportunidad de estos inmigrantes es si demuestran ante un juez de inmigración que tienen derecho al perdón o que logren asilo”. Las prioridades de deportación de Trump fueron fijadas en un memorando fechado el 20 de febrero de 2017 y que fue firmado por el entonces secretario del DHS, John Kelly. El documento estipula que, “independientemente de la base de la remoción, el personal del Departamento debe priorizar a los extranjeros removibles que:

 

  1. Han sido condenados por cualquier delito penal.
  2. Han sido acusados de cualquier ofensa criminal que no ha sido resuelta.
  3. Han cometido actos que constituyen un delito penal imputable.
  4. Han participado en fraude o tergiversación intencional en relación con cualquier asunto oficial ante una agencia gubernamental.
  5. Han abusado de cualquier programa relacionado con la recepción de beneficios públicos.
  6. Están sujetos a una orden de final de deportación, pero no han cumplido con su obligación legal de salir de Estados Unidos.
  7. Quienes a juicio de un funcionario de inmigración deben ser deportados o, de otra manera, ponen en peligro la seguridad pública o la seguridad nacional.

 

Problema “muy serio”

Para la abogada de inmigración y exprofesora de la Clínica de Leyes de la Universidad de Texas en Austin, Bárbara Hines, el arresto de inmigrantes que califican para programas de amparo vigentes “ es muy serio porque forma parte de todo un programa de reducir la migración legal y atacar a los inmigrantes en general” que ha implementado el gobierno. “Trump habló en su campana de frenar la migración no autorizada. Pero todo lo que su gobierno está haciendo ahora, tal como este ejemplo de los cónyuges de ciudadanos, demuestra que su programa contra los inmigrantes se basa en el racismo y el cambio demográfico”. “No solo quiere deportar a los inmigrantes sin estatus legal, sino generar miedo en la comunidad y trabar las pocas vías que existen para legalizarse”, apuntó. Hines señala que “ICE, bajo Trump, no tiene ninguna limitación. Se ha abandonado cualquier aspecto humanitario”. “Ahora están rechazando matrimonios que antes no ponían en duda”, dice Alex Gálvez, un abogado de Inmigración que ejerce en Los Angeles, California. “ Es una manera indirecta de hacerle la vida a cuadritos a los inmigrantes”.

 

El blanco de Trump

Según los datos del CIS de marzo de 2017, las órdenes de deportación no cumplidas a esa fecha eran 953,506, un aumento del 58% desde 2002. A esto se agregan más de 700,000 casos acumulados en las cortes de inmigración, señala el reporte del CIS de 2017.

El CIS ha advertido que en los últimos 20 años, el 3 7% de todos los extranjeros libres en espera de juicio no se presentaron a sus audiencias en las cortes de inmigración. Y que de 2.498,375 extranjeros que se encontraban libres durante sus procedimientos judiciales, se ordenó la deportación de 1.219,959, y el 75% de ellos (918.098) por no presentarse a la corte. Solo el 25% de este grupo, añade, unas 301,861 personas, litigaron sus reclamos. Advierte además que los tribunales de primera instancia tienen tres veces más probabilidades de emitir órdenes de deportación en ausencia que las órdenes de deportación basadas en los méritos de las reclamaciones totalmente litigadas. Y se estima que cerca de 46,000 personas cada año no se presentan en la corte, obligando a los jueces a emitir órdenes de deportación en ausencia. Este es el mayor grupo de órdenes emitidas por tribunales de inmigración fuera de los centros de detención. Otros 200,000 casos de cancelación de deportación fueron reabiertos recientemente por orden del fiscal general Jeff Sessions. Todos ellos están constituidos por extranjeros que no representan una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. En marzo el Centro de Acceso a Documentos Transnacionales (TRAC) de la Universidad Siracuse de Nueva York publicó un informe en el que detalla:

  • El 86.6% de las órdenes de deportación emitidas por las cortes de inmigración fueron por violaciones al tiempo de estadía y otras faltas (administrativas) a la ley de inmigración.
  • El 6.9% por delitos y delitos graves (felonías).
  • El 4% por amenazas relacionadas a la seguridad nacional.
  • El 1.8% por cargos relacionados con terrorismo.

El 25 de enero de 2017, cinco días después de llegar a la Casa Blanca, Trump decretó que la permanencia indocumentada constituía una grave amenaza a la seguridad publica y nacional de Estados Unidos (órdenes ejecutivas sobre el muro y las ciudades santuario).

Documentos para probar que el matrimonio no es de conveniencia

Es bien sabido que los ciudadanos americanos y los residentes permanentes legales pueden pedir por matrimonio los papeles de la green card para sus cónyuges, tanto en el caso de matrimonios entre un varón y una mujer como en el de entre personas del mismo sexo.  De hecho, el matrimonio es la forma más frecuente para obtener la tarjeta de residencia (green card) y una de las más rápidas. Precisamente porque esta forma de obtener la green card ofrece la ventaja de ser rápida y relativamente fácil, las autoridades de Inmigración están atentas para intentar detectar los casos fraudulentos en los que el matrimonio es por conveniencia. Y si se descubre, se impone un castigo. En este artículo se informa de 12 documentos que pueden ser utilizados para despejar toda posible duda sobre el carácter verdadero del matrimonio. Además, información sobre cuánto se está demorando en obtener estos papeles, cuándo el matrimonio con ciudadano o con residente no es suficiente para obtener la green card y qué se puede hacer si se es víctima de un matrimonio de conveniencia.

Documentos para probar que un matrimonio no es de conveniencia

  • Acta de nacimiento de los hijos que los cónyuges tienen en común. Si la esposa estuviese embarazada, un certificado médico en el que así se hace constar.
  • Cartas o postales de familiares y amigos enviadas a la casa que comparten los esposos.
  • Contrato de alquiler o lease de vivienda o hipoteca de compra, para demostrar que se vive en común o que se ha comprado propiedad conjuntamente.
  • Contrato de jubilación, seguro médico o de vida a nombre de un esposo pero en el que el otro aparece como beneficiario.
  • Extractos de cuentas bancarias que se tienen a nombre de los dos esposos.
  • Extractos de tarjetas de crédito de las que son titulares ambos cónyuges.
  • Fotos de los esposos de la boda, vacaciones, fiestas, etc. Es conveniente que en las fotos aparezcan, además, amigos y familiares.
  • Pertenencia a asociaciones de todo tipo en la que el marido y la mujer figuren conjuntamente.
  • Recibos de viajes en avión, hoteles, restaurantes, etc. que muestren que durante los meses que han estado separados (como novios o como esposos o en ambas situaciones) los cónyuges se han visitado y han pasado tiempo juntos.
  • Recibos de regalos, como el del anillo de compromiso o típicos regalos de enamorados.
  • Recibos de facturas de teléfono e incluso fotocopias de correos electrónicos u otro tipo de comunicación (whatsapps, cartas, etc).
  • Registración del auto mostrando que pertenece a los dos esposos.

Cómo entender esta lista

Son sólo ejemplos. No se necesita tener todo. Es más, en ocasiones presentar prueba de todo lo mencionado puede levantar las sospechas del oficial consular o del de inmigración (depende del caso será uno un otro). Ya que las personas que celebran matrimonios de conveniencia suelen precisamente seguir estas instrucciones al pie de la letra. Cada matrimonio es un mundo, y como tal, unos tendrán unas pruebas y otros otras. Lo importante de la lista es servir de parámetro, dar ideas, incluir algunas no especificadas y de las enumeradas las que de buena fe se ajusten a la realidad del matrimonio. También es conveniente, repasar las preguntas que pueden hacer las autoridades con ese mismo fin: quedarse convencidos de que el matrimonio es real.

Cuándo el matrimonio verdadero no es suficiente para obtener la green card

Aunque en general la tramitación de una solicitud de la tarjeta de residencia por matrimonio no presenta mayores problemas, sí que hay un asunto a tener en cuenta, porque si es el caso estamos antes un gran problema: el caso de los inmigrantes indocumentados.

Aquí hay que distinguir varios casos:

  1. Indocumentado que cruzó ilegalmente la frontera y que se casa con ciudadano. NO puede ajustar su estatus y tendrá que salir del país para completar el proceso. Al llegar a la entrevista en el consulado se le negará la visa de inmigrante para retornar por aplicación del castigo de los 3 y de los 10 años. Aunque en algunos casos posible pedir una waiver o perdón, es un proceso que se demora y que en la realidad implica que los esposos van a estar separados por bastante tiempo.
  2. Indocumentado que se casa con ciudadano que ingresó legalmente pero ahora está como indocumentado porque no salió de Estados Unidos a tiempo. En este caso se puede ajustar el estatus.
  3. Indocumentado que se casa con residente. No puede ajustar su estatus y no importa si ingresó ilegalmente no legalmente. Simplemente no es una opción con lo cual hay el problema de salir del país y si la estancia ilegal fue superior a los 180 día entonces aplicará el castigo de los 3 y de los 10 años.

Todos los caso en los que hay una situación de ilegalidad de por medio hay que consultar con un abogado de migración reputado. Existen en casos muy especiales opciones como el Parole in Place si se está casado con un militar, reservista o veterano o el caso de la waiver provisional por dureza extrema, que permite viajar fuera de Estados Unidos para la entrevista en el consulado con la waiver en la mano, evitando así estancias grandes separados de la familia.

Son todos casos delicados y antes de iniciar el papeleo hay que asesorarse.

Por otro lado, incluso en los casos en los que se ingresa legalmente y no se produce situación de ilegalidad por quedarse más tiempo que el permitido hay que tener en cuenta que casarse en Estados Unidos con visa de turista y luego intentar arreglar los papeles puede ser muy problemático si no se respetan ciertas normas.

Asimismo, tener en cuenta que además de casarse y que el matrimonio sea verdadero, todavía hay más requisitos a cumplir, como que el patrocinador, es decir el cónyuge estadounidense o residente, tenga ingresos suficientes o cuente con un co-patrocinador, ya que deberá probarlo y asumir responsabilidades económicas al firmar la declaración de sostenimiento, conocida en inglés como affidavit of support.

Finalmente, hay ciertas situaciones que, si se dan, harán que todo la tramitación fracase. Son los casos en los que se niega la green card por razones que tienen que ver con el presente o el pasado de la persona a la que se pide. En algunos casos la negación será definitiva, en otros temporal y en otros se puede intentar levantar el castigo mediante la solicitud de una waiver.

Qué puede hacer una víctima de un matrimonio de conveniencia

Puede suceder que un ciudadano o un residente se casa por amor y posteriormente se da cuenta que se han casado con él o con ella por interés. En este caso, tiene varias opciones.

La más fácil es desistir mediante la cancelación de la petición, pero esto es posible sólo dependiendo del momento en que se produzca. Y también es posible denunciar la situación de un matrimonio de conveniencia a las autoridades migratorias.

Por último, el divorcio puede afectar – o no- a la persona que obtuvo su residencia por matrimonio. Por lo que este punto es conveniente tenerlo claro.

Qué puede hacer un extranjero que se casa por amor pero es víctima de una relación abusiva

Puede darse la situación en la que es el residente o el ciudadano el que abusa de su cónyuge extranjero amenazándole con parar la tramitación de los papeles.

Estas son situaciones para hablar inmediatamente con un abogado de inmigración y ahí estudiar opciones como si sería posible, por ejemplo, pedir con éxito la aplicación de VAWA o si el divorcio puede afectar a la obtención de papeles, como ya se señaló anteriormente.

En todo caso estos son asuntos muy delicados en los que está el juego la situación migratoria y el poder permanecer legalmente en los Estados Unidos por lo que lo más sensato y aconsejable para hacer es asesorarse con un abogado migratorio que ya haya ganado este tipo de casos.

Opciones migratorias a pedir la green card por matrimonio

Los ciudadanos americanos, y sólo ellos, pueden pedir visas de novios para sus prometidos, cuando el fin es contraer matrimonio en Estados Unidos. Es decir, esa visa que se conoce como K-1 permite al novio extranjero ingresar al país, casarse y después ya se solicita la green card mediante un ajuste de estatus.

Asimismo, los ciudadanos  y sólo ellos pueden solicitar una visa K-3 para traer a su cónyuge extranjero a vivir a Estados Unidos. Una vez aquí, mediante un ajuste de estatus, obtendrá la residencia permanente.

Esta es una opción poco conocida y que sólo debe utilizarse en lugar de pedir la green card en casos muy concretos. Uno de los más comunes es cuando las demoras en la tramitación de la visa de inmigrante son muy largas, más incluso que la de esta visa.

Salvo esos casos muy concretos lo cierto es que no merece la pena y es mejor iniciar ya el proceso con una petición de visa de inmigrante

 

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