Trump vuelve a amenazar con el cierre del gobierno si no hay dinero para su muro fronterizo

El presidente vuelve a la carga con su idea de reforma migratoria y exige fondos para el muro con México a cambio de no paralizar el gobierno federal. El presidente Donald Trump dijo este miércoles, al término de una reunión privada con un grupo de legisladores republicanos, que está dispuesto a cerrar el gobierno federal si el Congreso no le da suficiente dinero para su proyecto de muro fronterizo, e indicó que “si sucede, sucede”. El comentario surge en vísperas del comienzo del debate sobre el presupuesto para el año fiscal 2019, para el cual tanto republicanos como demócratas se alistan para enfrarse en un escenario difícil, teniendo en cuenta la cercanía de las elecciones de medio tiempo que se llevarán a cabo el martes 6 de noviembre.

Trump dijo además que “tenemos que proteger nuestras fronteras. Si no protegemos nuestras fronteras, nuestro país no será un país. Entonces, si se trata de seguridad fronteriza, estoy dispuesto a hacer lo que tiene que hacerse”.

Los pronósticos

La más reciente encuesta que proyecta los resultados de la elección del 6 de noviembre, cuando los electores acuden a las urnas para renovar la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, genera preocupación en la Casa Blanca y el Partido Republicano. Un sondeo del diario The Washington Post y la cadena ABC News revela que los demócratas cuentan con ventaja y tienen más chance que los republicanos de arrebatar la mayoría de la Cámara Baja. El 52% de los encuestados dice que prefiere a candidatos de la oposición, frente a 38% que se mantiene fiel a Trump y su partido. Y los independientes se inclinan por los demócratas 50% a 32%. En resumen, el estudio se convirtió en una mala noticia para Trump y lo obliga a replantear su agenda migratoria, plan que se basa en pedirle al Congreso $25,000 millones para, entre otros controversiales programas, construir el muro en la frontera con México, reducir la inmigración legal, eliminar la lotería de visas, limitar la reunificación familiar a solo cónyuges e hijos menores de edad, construir nuevas cárceles para indocumentados, aumentar las redadas, acelerar las deportaciones y convertir el asilo en algo casi imposible.

Cambios de postura

Las incertidumbres de Trump no solo se reflejan en los comentarios de este miércoles. Un día antes, el mandatario había declarado al medio conservador, Daily Caller, que no le gustaba la idea de los cierres. “No veo ni a mí mismo, ni a nadie más cerrando el país en este momento”, indicó el mandatario de acuerdo con un reporte de Político. Un cambio de opinión similar reflejó hace pocas semanas en su cuenta de la red social Twitter. El 29 de julio, por ejemplo, el mandatario publicó lo siguiente: “Debemos tener seguridad fronteriza, deshacernos de (la inmigración en) cadena, Lotería de visas, Catch and Release (capturar y soltar), ciudades santuario e ir a la Inmigración basada en Mérito. Proteja a ICE y a las autoridades policiales y, por supuesto, continúe construyendo, ¡pero mucho más rápido EL MURO!” En un segundo tuit, afirmó lo siguiente: “¡Estaría dispuesto a “cerrar” el gobierno si los Demócratas no nos dan los votos para la Seguridad Fronteriza, que incluye el Muro! ¡Debe deshacerse la lotería, atrapar y liberar (catch and release) etc. y finalmente ir al sistema de inmigración basado en MERITO! ¡Necesitamos grandes personas que entren a nuestro país!” Tres semanas más tarde se refirió nuevamente al tema, pero esta vez no para presionar al Congreso a que apruebe los fondos para su reforma migratoria, sino para anunciar que esperará los resultados de las elecciónes del próximo 6 de noviembre, y luego insistiría en su dura reforma migratoria “Creo que vamos a hacerlo muy bien en la elección de medio término, y esa es una de las razones más importantes”, dijo el mandatario en la Casa Blanca durante un reconocimiento de su gobierno a las agencias federales de inmigración, en el que resaltó logros en el combate de la inmigración ilegal, una de sus principales temas de campaña. El presidente aprovechó la oportunidad para nuevamente vincular la inmigración con el crimen, “el tráfico, las drogas y la delincuencia”, también para hablar de la construcción del muro y anunció que pronto pedirá $5,000 millones adicionales a los $3.2 millones que ahora está utilizando para erigir la pared en la frontera con México. Pero reconoció que su esfuerzo “no ha sido fácil, porque tenemos una pequeña oposición llamada ‘los demócratas'”, a quienes según sus palabras “simplemente no les importa el crimen”. La volatilidad del mandatario también fue advertida por Bloomberg, que al igual que Político, este miércoles reveló que desde el martes estaba “coqueteando” con el cierre del gobierno. Trump se resiste a dar por perdida la batalla de su plan migratorio e insiste en culpar a los demócratas, cuando lo cierto es que fueron los republicanos moderados quienes han impedido que su proyecto migratorio avance en ambas cámaras.

Llamados de advertencia

Político dijo además que el líder republicano de la Cámara de Representantes, Paul Ryan (Wisconsin) y su equipo ni siquiera mencionaron la palabra “cierre” en la reunión de este miércoles a puertas cerradas con el presidente. Que en su lugar expusieron su plan de aprobar varios paquetes en las llamadas “pláticas del autobús” para decidir el presupuesto del próximo año, y que esperan lograr que muchos de los proyectos se conviertan en ley antes de partir hacia un receso a mediados de septiembre. Algo similar ocurrió a finales de julio, cuando los republicanos, anticipándose al debate presupuestario y la posibilidad de un nuevo cierre, y conicidiendo con las amenazas de Trump en Twitter, el senador Richard Shelby (republicano por Alabama), emitió un comunicado para decir que esperaba “que el Congreso pueda apoyar la seguridad fronteriza y mantener el gobierno abierto y en funcionamiento”. “Tengo la esperanza de que podamos seguir trabajando con el presidente Trump para asegurar fondos para la seguridad fronteriza y mantener al gobierno abierto y en funcionamiento por el bien de la gente”, apuntó el legislador. En similares términos se han pronunciado los senadores John Thune (Dakota del Sur), tercero en la cadena de mando del partido republicano, y John Cornyn (Texas), números del partido de gobierno y un férreo detractor de una reforma migratoria que incluyas algún tipo de beneficio para los indocumentados.

Y el líder republicano del Senado, Mitchell McConnell (Kentucky), al igual que Ryan, ha dicho que no forzarían el cierre del gobierno antes de las elecciones de mitad de período. Pero la última encuesta del Washington Post y ABC arroja datos que le quitan el sueño a los republicanos y también a la Casa Blanca. Seis de cada 10 estadounidenses creen que Trump y su Partido Republicano están fuera de contacto con los ciudadanos, un resultado que puede forzar a Trump insistir porque es probable que en 2019 los demócratas controlen la Cámara de Representantes y le cierren el paso a su cuestionada reforma migratoria. Aunque la muestra advierte que cinco de cada 10 ciudadanos consideran que los demócratas están alejados de los problemas reales, un dato que también inquieta a la oposición.

Cuidado con las apuestas

Si bien los resultados de las encuestas avizoran un escenario favorable para los demócratas, por ahora, hay quienes piden cautela y paciencia. “No es momento aún de hacer apuestas”, previene Roberto Izurieta, director de los programas de América Latina y Campañas Políticas de la Universidad George Washington. “Por el momento, los demócratas están relativamente mejor”, pero advierte que esto no constituye un anticipo de los resultados que se conocerán la noche del martes 6 de noviembre. Izurieta agrega que “los resultados dependerán de quienes salgan a votar” e indica que “en una elección de medio tiempo o medio período es la muestra más difícil de predecir”. También señala otro elemento que tendrá impacto en los resultados. “Un presidente como Trump polariza. Eso significa que su base está motivada, pero también los demócratas. Por tanto, es muy difícil predecir en estos momentos cuáles serán los resultados”. A la pregunta respecto a cuáles son los factores que puedan influir en la perdida de respaldo a los republicanos, Izurieta dijo que el partido de gobierno “ya le sacó todo el provecho posible al debate migratorio” y que a eso de debe que “ahora les cuesta más conquistar apoyos”. “Pero también pienso que hay algunos republicanos en el Congreso, sobre todo aquellos del Tea Party (movimiento ultraconservador) que pararán cualquier posible reforma migratoria (que provenga de los demócratas con apoyo bipartidista), porque son radicales”, dijo.

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