Por fin se firmó acuerdo de paz en Colombia

El presidente Juan Manuel Santos y el jefe de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, ‘Timochenko’, sellan el acuerdo al que llegaron tras seis años de negociaciones en una histórica cita a la que acuden desde las víctimas del conflicto hasta presidentes, figuras públicas y periodistas de diferentes países. «En nombre de las FARC-EP ofrezco sinceramente perdón a todas ñas víctimas del conflicto por todo el dolor que hayamos podido causar en esta guerra». La frase fue pronunciada por el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño, durante la firma del acuerdo definitivo de paz alcanzado por el gobierno colombiano y esta guerrilla tras 52 años de conflicto y cuatro años de negociaciones. «Que nadie dude que vamos a la política sin armas. Preparémonos para desarmar las mentes y los corazones», dijo Londoño en nombre de las FARC y como respuesta a quienes dudan que la guerrilla cumpla con su palabra. Minutos antes y con un balígrafo –una bala de ametralladora convertida en bolígrafo–, el presidente colombiano Juan Manuel Santos y Londoño, alias ‘Timochenko’ firmaron el pacto definitivo de paz lograda en agosto pasado. La ceremonia, que se llevó a cabo en la Plaza de Banderas del Centro de Convenciones Julio César Turbay Ayala de Cartagena, comenzó con un homenaje a las ocho millones de víctimas que dejó la guerra. Al evento asistieron el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, 15 mandatarios extranjeros y unos 2,500 invitados. El final del discurso de ‘Timochenko’ fue interrupido por el estruendo que causó el vuelo inesperado de un avión F-16 sobre la plaza. El guerrillero paró en seco y miró al cielo con sorpresa. Y segundos más tarde continuó: «Al menos esta vez venían a saludar la paz y no a descargar bombas». «Efectivamente, esos aviones eran un saludo a la paz», replicó el presidente Juan Manuel Santos al tomar la palabra. «Lo que firmamos hoy luego de años de negociación es una declaración del pueblo colombiano ante el mundo de que nos cansamos de la guerra», agregó el mandatario, y los asistentes le acompañaron con un coro: «No más guerra / No más guerra». «Les doy la bienvenida a la democracia», dijo Santos a los guerrilleros del secretariado de las FARC, sentados en el extremo derecho de la tarima. «Cambiar las balas por los votos, las armas por la ideas, es la decisión más inteligente que puede tomar un grupo subversivo», continuó el presidente colombiano. Los colombianos tendrán la última palabra para refrendar el acuerdo de paz en un plebiscito que se celebrará el 2 de octubre. Getty / AFP / Luis Robayo  Para que la paz sea una realidad, este acuerdo debe ser refrendado por los colombianos en el plebiscito convocado para el próximo domingo 2 de octubre, donde los electores responderán a la siguente pregunta: «¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?». Según lo establece la legislación colombiana, serán necesarios 4.5 millones de votos a favor del ‘Sí’ para que los acuerdos reciban el respaldo popular. Las condiciones acordadas por las partes para lograr la paz polarizan las posiciones en Colombia, como muestra una encuesta publicada el pasado viernes por Caracol Radio según la cual 54% de los colombianos dice que votaría por el Sí. El acuerdo es el resultado de seis años de conversaciones: durante los dos primeros, éstas se desarrollaron en forma secreta y durante los cuatro últimos, en el marco de una negociación que comenzó en octubre de 2012 Noruega y que se traladó a La Habana un mes más tarde. El diálogo culminó el pasado 24 agosto, cuando ambas partes anunciaron el acuerdo definitivo. El documento recoge cinco grandes temas: la política agraria, la participación política, las drogas ilícitas, las víctimas y el cese al fuego bilateral definitivo. Este último punto incluye la entrega de las armas por parte de las FARC, en un proceso de tres meses que supervisará una misión internacional, con respaldo de la ONU. Además el texto contiene el mecanismo para ratificar lo pactado. De ratificarse, Colombia daría por cerrado el conflicto armado más antiguo de la región pero todavía está activa la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN), que anunció un cese al fuego mientras los jefes de Estado llegaban a Cartagena y con la que podrían abrir un nuevo proceso de paz. Horas antes de firmarse el acuerdo, la Unión Europea excluyó a la guerrilla de las FARC de su lista de organizaciones terroristas, una decisión que le permitirá apoyar el posconflicto en Colombia tras la firma del acuerdo de paz.  A pocas horas de la firma de la paz, el presidente de Colombia aseguró que en lo que más piensa es en las víctimas del conflicto. «Las víctimas me han dado esa gran lección de vida que ellas tienen una gran compasión, en el sentido en que no quieren que otros sufran lo que ellas han sufrido», señaló Santos. La confrontación ha dejado a lo largo de su desarrollo 8,190,451 víctimas directas: 7,453,892 de desplazados; 278,723 homicidios; 47,449 desaparecidos y 29,644 de secuestrados. Desde la mañana, cientos de personas participaron en los últimos preparativos del histórico momento. El ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, informó que 2,700 miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía fueron desplegados para garantizar la seguridad. El presidente colombiano comenzó la jornada con un homenaje a las Fuerzas Armadas en la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla y una misa que ofició el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, en la Iglesia de San Pedro Claver. Santos ofreció después un almuerzo a los mandatarios viajaron a Cartagena de Indias para ser testigos del fin del conflicto con la guerrilla. Los primeros mandatarios en llegar a Cartagena, el domingo, fueron el presidente de Cuba, Raúl Castro, que acogió los diálogos de paz durante cuatro años, seguido de su homólogo de El Salvador, el excomandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén. «El día de mañana, Colombia es el centro de la paz del mundo, un mundo amenazado», dijo Castro a su llegada al aeropuerto ‘Rafael Núñez’ en Cartagena. «Colombia genera esperanza para el mundo», agregó el mandatario al subrayar que «América Latina debe ser una zona de paz». A su llegada, la presidenta chilena Michelle Bachelet instó a los colombianos a respaldar el acuerdo.Chile, junto con Venezuela, fue otro de los países de la región que acompañó el proceso desde el principio. «Gracias a la voluntad de diálogo y de llegar a acuerdos es que el día de mañana se podrá firmar este acuerdo que abre la tremenda oportunidad para Colombia de poder vivir en paz, tranquila y en desarrollo inclusivo», señaló el domingo. Además de ellos, fueron testigos de la firma del acuerdo, entre otros, el rey Juan Carlos I y el expresidente del Gobierno español Felipe González; los presidentes de México, Enrique Peña Nieto; Perú, Pedro Pablo Kuczynski, y de Guatemala, Jimmy Morales, y el secretario de Estado de EEUU, John Kerry. A la ciudad también viajaron los protagonistas colombianos de la guerra y de la paz. El mismo domingo llegó el general Oscar Naranjo, quien durante años luchó contra la guerrilla y formó parte del equipo negociador. «Anclarse en los odios, en los rencores para nada permite que una sociedad dé pasos para adelante y tenga oportunidad de sepultar para siempre el conflicto armado», dijo Naranjo en declaraciones a Univision. También estuvieron presentes algunos líderes guerrilleros como Pablo Catatumbo, Iván Márquez, Pastor Álape, Jesús Santrich y Henry Castellanos, alias ‘Romaña’. Entre los ausentes se contó el director para las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, quien cuestionó los beneficios jurídicos que otorga el acuerdo de paz. «Discrepamos con que los responsables de crímenes de guerra y de lesa humanidad puedan evitar pasar siquiera un solo día en prisión si confiesan sus delitos», dijo Vivanco en entrevista con la revista Semana divulgada el sábado. Según Vivanco, los beneficios acordados con la organización rebelde se pueden extender «a los agentes del Estado» involucrados en asesinatos extrajudiciales. El expresidente Álvaro Uribe, principal opositor al acuerdo de paz, calificó este sábado como un show la ceremonia de la firma del acuerdo, y en un comunicado dijo a los integrantes de la comunidad internacional que asistirán «a avalar una amnistía al narcotráfico y una amnistía disfrazada a otros delitos atroces». En la víspera de la firma de la paz entre las FARC y el gobierno, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) –la segunda guerrilla de Colombia–anunció el cese de sus acciones ofensivas en los próximos días para «facilitar la participación» ciudadana en el plebiscito sobre el acuerdo de paz con las FARC, convocado para el 2 de octubre. «Nuestra disposición es que no haya un accionar ofensivo del ELN en esos días del plebiscito para facilitar la participación de la gente», dijo el comandante del ELN, Pablo Beltrán, en una entrevista con la radio Nacional Patria Libre, emisora oficial de esta guerrilla. El grupo rebelde indicó que detendrían sus acciones ofensivas desde este domingo, aunque se reservó la posibilidad de responder ante posibles ataques en su contra, informó AFP.

‘Vamos a cumplir y esperamos que el Gobierno cumpla’: ‘Timochenko’

Rodrigo Londoño habló de política y ratificó voluntad de paz. Estas son las claves de su discurso.

  1. Pidió perdón a las víctimas de la violencia guerrillera

En uno de los momentos que más generaron aplausos entre los asistentes al histórico acto en Cartagena, el máximo jefe de las Farc pidió perdón a las víctimas de los actos de la guerrilla. “(Pido) sinceramente perdón a todas las víctimas del conflicto por todo el dolor que hayamos podido causar en esta guerra”, dijo Londoño Echeverri. Los jefes de las Farc ya habían pedido perdón público en actos realizados en Bojayá (Chocó) en junio, y el 11 de septiembre lo hicieron por el asesinato de los 12 diputados del Valle del Cauca. Además anunciaron que pedirán perdón por la masacre de La Chinita perpetrada el 23 de enero de 1994 en Apartadó (Antioquia). (En video:

  1. Las Farc, firmes en el paso hacia un partido político

Durante su discurso, Londoño Echeverri aseguró que la guerrilla se transformará en un partido político y garantizó que esa nueva etapa de la organización se desarrollarán lejos de las armas. Recordó que la Décima Conferencia de las Farc, que se realizó la semana pasada en los Llanos del Yarí, ratificó de forma unánime los acuerdos de paz de La Habana y el mandato de dar “el paso definitivo de la forma de lucha clandestina y alzamiento armado a la forma de lucha abierta y legal hacia la expansión de la democracia”. Una de sus frases más contundentes fue esta: “Nosotros vamos a cumplir y esperamos que el Gobierno cumpla”.

  1. Firma de la paz no significa que renuncien a sus banderas

El máximo jefe de las Farc remarcó que la firma de la paz no significa que la guerrilla deja de lado su ideario, sino que ahora lo impulsará en la arena política. Así, dijo que el Acuerdo Final “no significa que el capitalismo y el socialismo comenzaron a sollozar reconciliados en brazos el uno del otro”. Y agregó: “Aquí nadie ha renunciado a sus ideas ni arrearon sus banderas derrotadas, hemos acordado que seguiremos confrontándolas abiertamente, en la arena política, sin violencia en un apoteósico esfuerzo por la reconciliación y el perdón”. Criticó el modelo de “salud como negocio” y el modelo financiero.

  1. Reconocimiento al presidente Santos

Londoño aseguró que la guerrilla intentó frenar la guerra pero dijo que hubo supuestos intereses internacionales y de terceros que impidieron llegar un acuerdo en pasadas ocasiones. Solo hasta ahora, dijo ‘Timochenko’, encontraron en el presidente Juan Manuel Santos “un valeroso interlocutor capaz de sortear con entereza las presiones y provocaciones de los sectores belicistas”. Igualmente reconoció que Santos ya probó su voluntad para construir el acuerdo de paz. Finalmente le envió un mensaje a los integrantes de la Fuerza Pública y les dijo que ya no son adversarios y que esperan que ellos los miren también de manera distinta.

 

 ‘Hay una guerra menos en el mundo, y es la de Colombia’: Santos

El Presidente agradeció a los policías y soldados y pidió votar por el ‘Sí’. Claves de su discurso.

  1. ‘Les doy la bienvenida a la democracia’

Por primera vez, desde que tomó posesión el 7 de agosto del 2010, el presidente Santos se refirió a las Farc como un grupo legal que –tras dejar las armas– podrá participar activamente en política. De hecho, al darles “la bienvenida a la democracia” se refirió a su jefe como Rodrigo Londoño, nombre de pila de quien es reconocido con el alias de Timochenko. “Cambiar las balas por los votos, las armas por las ideas, es la decisión más valiente”, les dijo el jefe de Estado. Tan significativo es este gesto que les notificó que, luego de ser su enemigo en los campos de batalla, ahora velará por darles las garantías para su tránsito y permanencia en la legalidad.

 

  1. ‘Gracias, soldados y policías de Colombia’

Si algo tiene claro el presidente Santos es que el respaldo de la Fuerza Pública, tanto de sus uniformados como de sus civiles, es clave para que el acuerdo firmado ayer pueda ejecutarse y hacer del posconflicto una etapa estable. Por eso no solo les reconoció su trabajo para mantener el orden institucional durante 52 años de confrontación armada con las Farc, sino que –en plata blanca– les reconoció su victoria para lograr la rúbrica de la paz. “Gracias soldados y policías de Colombia porque su sacrificio, su valor nos condujeron a este gran día”, fue el mensaje directo del jefe de Estado.

  1. ‘No más jóvenes sacrificados’

Desde que el proceso de paz entró en su recta final –algo que se vio cuando se lograron acuerdos en temas claves como la justicia transicional para el posconflicto–, el presidente Santos reiteró en distintos escenarios que veía a las víctimas mucho más dispuestas a perdonar que otros sectores de la sociedad que nunca habían vivido en carne propia la guerra. Eso, por supuesto, fue un eje clave en su discurso. Dijo que gracias a esa actitud se logró un acuerdo para cerrar el ciclo de violencia: “No más jóvenes sacrificados, no más jóvenes muertos, no más jóvenes mutilados por una guerra absurda, ni soldados, ni policías, ni campesinos ni guerrilleros”.

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  1. ‘Con su voto, cada colombiano tendrá un poder inmenso’

La firma de la paz con las Farc también marca la recta final de la campaña por el plebiscito refrendatorio de los acuerdos, el cual se votará este domingo 2 de octubre. Santos –promotor obvio del ‘Sí’– utilizó parte de su discurso para reiterarles a los colombianos que acudan a las urnas para dejar en firme y legitimado lo que se pactó en La Habana, y así poderle dar inicio al desarrollo legal que se requiere. “Con su voto, cada colombiano tendrá un poder inmenso: el poder de salvar vidas, de dejarles a sus hijos un país tranquilo donde crezcan sin miedo, de ayudar a los campesinos despojados a que regresen al campo, de atraer más inversión al país”.

  1. ‘El fin del conflicto no es el final de todos los problemas’

“Nadie ha dicho que el fin del conflicto sea el final de todos los problemas de nuestra nación”. De esta forma, Santos reconoció que la firma de la paz con las Farc es tan solo un paso en la búsqueda de ese nuevo país que se comprometió a entregar cuando deje su mandato, el 7 de agosto del 2018. Ayer, en Cartagena dejó claro que se debe trabajar para reducir la desigualdad –tanto a nivel rural como urbano–, fortalecer la educación y, entre otras metas, potenciar el empleo a fin de generar oportunidades que cierren las puertas de la sociedad colombiana a la violencia. Eso sí, aseguró: “Hay una guerra menos en el mundo, y es la de Colombia”.

 

 

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